Ellos empezaron dos caminos separados, dos vidas COMPLETAMENTE DIFERENTES y a pesar de todo cuando se veían era inevitable dejar de mirarse. Pasan los días, pasan los meses y el tiempo no vuelve. Y nada logra unirlos nuevamente. A lo mejor el destino lo quiso así o a lo mejor ellos mismos no supieron pelearla, pero lo que si se, es que ella jamás pudo olvidarlo.
