27 oct 2010

Tras la marea nadie tiene sed, nos lastimamos suficiente cuesta mirarnos frente a frente, después de un puño contra la pared, de donde arranco yo un abrazo mientras tu juntas los pedazos, es preferible callar, necesitamos el silencio para respirar, llora conmigo hasta que el cielo sea cielo, hasta que el frió que hoy sentimos se convierta en fuego, hasta que llore el mar, y el beso que quedo vació ocupe su lugar y todo vuelva a empezar, Pasar las tardes sin mirar, sin ver, nos aguantamos el cariño por no portarnos como niños, mejor sentarme al borde de tu piel, pienso sanarles las heridas a quien mas amo en esta vida, la calma esta por llegar, en cuanto aclare la tormenta nos vamos a encontrar, llora conmigo hasta que el cielo sea cielo, hasta que el frió que hoy sentimos se convierta en fuego, hasta que llore el mar, y el beso que quedo vació ocupe su lugar y todo vuelva a empezar, tomo distancia y sigo aquí, tan lejos y tan cerca de aquí, que no me falto, no me faltes, seque la rabia es pasajera y aunque otra guerra espera, yo no me marcho tu no me dejes.