Ya no me encuentro preguntando como dar, por fin comparto, por el miedo de perder, el milagro de tus caricias llegando el amanecer. Ya no me encuentro contestando un “yo que sé?” por fin entiendo que en tus redes yo caí. Ya no me encuentro preguntándome “por qué?”. Por fin entiendo de una vez el porque sí. Porque te vi, te deje entrar, cerré la puerta y te elegí.
