30 nov 2010

No hay dentro de este escrito ninguna intención macabratampoco hay reclamos, ni lágrimas, ni flores, no hay cantaletas, ni un disfraz de niña pequeña. No vengo con la intención de convencerte, ni de pasar por la más inocente de las mujeres, tampoco traigo el traje de mártir puesto y no me lo pienso poner. Sin trucos, sin cuentos, sin romance de novela, sin cursilerías, ni notas en el espejo.