12 dic 2010

La agonía de la noche, 
a la desdicha de sentirme una mercenaria del alcohol 
y alejarme entre los gritos y los tragos 
otra vez sola, una perdedora
Salimos de aquella histeria hacia otro lugar 
huyendo de los colmillos de la soledad 
Fue ahi que comprobe que siempre puede haber algo peor 
fue así que comprobe que la angustia es prima de la desesperación 

y que a veces, tal vez, estar solo es mejor 
y que al cielo no se llega nunca de a dos 
no existe peor remedio que la enfermedad 
fin del turno, lo molesto señor 
a este animal nocturo la mañana lo encotro al huir 
sin higado, sin pecho y sin amor.